El otro día hice un gran descubrimiento mientras estaba en la página web de la marca Tous. Fue realmente una alegría ver como las diversas culturas de Oriente van impregnando a los diseñadores y diseños de Occidente, y en especial ver como hay toda una colección de joyas denominada “Ganesh” en Tous.
Ganesha es uno de los dioses más conocidos y más populares dentro de la religión hindú. Es ampliamente venerado en la India, ya que se le confía los poderes de quitar los obstáculos de nuestras vidas, ser el patrón de las artes y de las ciencias y el patrón de las letras. De entre todo el panteón hindú, es fácil reconocerlo por la cabeza de elefante con la que se le representa.
Es este simbolismo que hay entre el dios Ganesha y el elefante el que ha inspirado estas joyas de la marca Tous. Según Tous Online así describen la nueva colección: “La nueva colección de Tous se llama Ganesh y está inspirada en la India y en el exótico mundo oriental, haciendo un homenaje al tradicional Festival de los Elefantes con bonitos e intensos colores”.
Creo que como ahora se acercan las Navidades y además, siempre tenemos algún cumpleaños por ahí, podría ser un bonito y original regalo. Aquí os dejo las fotografías de cada una de las piezas y su precio:
Todas las joyas están realizadas en plata de primera ley y se les da el colorido con esmaltes.
Sin embargo, aunque esta colección me ha parecido preciosa, echando un vistazo a su página encontré este otro colgante que me enamoró a primera vista:
Colgante Fátima – 75€
Tous se inspiró en la famosa mano de Fátima (también conocida como jamsa), la cual es un amuleto que protege del mal, parándolo con la palma de la mano (de ahí su forma). Aunque se vincula este amuleto con la religión islamista, no es propio de ellos, ya que los judíos también lo tienen, aunque el su nombra varía, y se le denomina mano de Miriam, y también existe en la India, con el nombre de Humsa. Cada religión adaptar la mano a sus creencias. Por ejemplo, los musulmanes asocian los cinco dedos de la mano con los cinco pilares fundamentales del Islam, mientras que los judíos asocian los cinco dedos a los cinco libros que tiene la Torah.
La verdad es que fue una gran sorpresa encontrar “estas joyas” inspiradas en Oriente en una marca de joyas tan conocida.
Si queréis mirar un poco la página web, aquí os dejo el link:
Como os avisé, vuelvo a escribir en el blog tras una larga ausencia. Con energías renovadas, empiezo a hablaros de un producto que NO me gusta nada, como es la Leche Corporal de Melocotón de la marca Yves Rocher. Yves Rocher es una tienda muy conocida en España, que se dedica a lo que ellos denominan “cosmética vegetal”. Es una marca que he probado en numerosas ocasiones y que hay cosas que me gustan mucho… y otras que no tanto. Os dejo la página web de la tienda para que le echéis un vistazo a los productos que venden:
El melocotón es una fruta que proviene de Asia, de una zona indeterminada… se sabe que hace miles de años ya había melocotones en China, en Japón e incluso en Persia. Es más, fueron los propios persas los que lo trajeron al mundo occidental por medio de los contactos que tenían con los pueblos de Europa, y posteriormente, fueron los romanos los que se encargaron de expandirlo por toda la rivera del Mediterráneo.
Esta fruta era muy apreciada en la antigüedad por los asiáticos, apareciendo en varios relatos mitológicos, y a la que se le atribuía unas virtudes extraordinarias. Y no es para menos, ya que el melocotón es bueno para innumerables cosas:
Nos ayuda a mantener una buena vista evitando las cataratas u otros tipos de problemas oculares; también nos ayuda con el tema de la higiene bucal dando una protección extra a nuestros dientes y encías; previene las úlceras estomacales y nos enriquece con su vitamina C. A parte de ser empleado en dietas de adelgazamiento, en terapias antiestrés y para eliminar la caspa, el melocotón es toda una joya en cuanto a belleza se refiere.
Tanto la ingesta del melocotón, como su utilización de manera externa, hidrata la piel luchando contra la sequedad de esta, es ideal como anti-acné, da luminosidad a las pieles apagadas y elimina manchas e impurezas.
Sabiendo todas estas ventajas es imposible no caer en la tentación de coger productos que lleven melocotón entre sus componentes. Sin embargo, mi chasco fue enorme cuando probé esta Loción Corporal de Melocotón:
En la foto veis que tengo el formato viejo de las lociones corporales de Yves Rocher ya que ahora tienen uno nuevo. El melocotón es el séptimo ingrediente de esta crema (buscad el componente prunus persica para los productos de melocotón), justo después de algunos ingredientes como la parafina líquida o el glicol de propileno. A mí, personalmente, me gusta más que lo productos tengan componentes más “naturales” y menos “químicos”.
El bote trae 400ml y me está costando muchísimo terminármelo porque no me gusta… Siento que esta loción se queda corta en hidratación para mis piernas (donde tengo la piel extraseca) y además deja un acabado un poco pringosillo. El olor al principio me gustaba, pero ahora con el tiempo cada vez me gusta menos y estoy deseando acabarla ya. El olor es un olor a melocotón “químico”, bastante fuerte, dulzón pero que luego se va enseguida.
El precio de esta loción es de 5,50€, aunque además, Yves Rocher siempre tiene promociones donde puedes conseguir sus productos incluso al 50%, por lo que creo que es su única ventaja… que una no invierte mucho dinero en este producto.
En definitiva, mi nota a este producto es un 3. El melocotón, como os he dicho tiene propiedades muy buenas y seguiré a la caza de productos donde sepan aprovecharlas y que nosotras podamos sentirlas.
Hasta aquí mi revisión sobre esta crema. Espero que os haya sido útil mi experiencia y... ¡Gracias por leerme!
Este es un breve post para deciros que volveré a publicar por aquí, de manera asidua como hacía anteriormente. Espero que os gusten las nuevas cosas que tengo pensadas para el blog.
Se acercan las fiestas de carnaval, tus amigos te han dicho de hacer una fiesta de disfraces y no sabes qué ponerte. Aquí traigo una opción para emergencias, la cual espero que os guste. Os iré explicando paso a paso cómo hacer este disfraz e iré colocando imágenes para que vayáis viendo el proceso, pero si aún así tenéis alguna duda, ya sabéis que me podéis preguntar todo lo que queráis en los comentarios.
Os recomiendo que para haceros una idea, si no tenéis muy claro cómo es un sari o cómo se coloca, leáis mi artículo anterior sobre saris.
Empezamos: La tela
Lo primero que tenemos que hacer es ir a comprar la tela. Os recomiendo que primero os paséis por algún mercadillo porque igual podéis encontrar allí una tela bonita a buen precio. Si no es así, no pasa nada porque usaremos tela de carnaval que es de las más económicas a la hora de comprar. ¿Cuánta tela comprar? En mi caso, yo compré 4 metros y medio de tela. Sabemos que los saris llevan muchos metros pero buscamos algo cómodo (así que cuantos menos metros mejor), algo económico, pero que no quede raquítico. También depende un poco de la altura de la persona, pero yo creo que entre 4 y 5 metros es una buena medida para todos.
Es hora de cortar
Las telas de carnaval suelen ser de doble ancho por lo que nos quedaría muy largo y toda la tela sobrante se nos enrollaría en las piernas y correríamos el riesgo de caernos al suelo. Lo que debemos hacer es medirnos desde un poco más arriba de la cadera hasta los pies y a esa medida le añadimos 5 centímetros. Es decir, si al medirnos, vemos que en la cinta marca 92 cm., pues a la hora de cortar, la medida que usemos será 97 cm. (recordad que la medida depende de la altura de cada una). Con ayuda de una regla y de una tiza de sastre marcamos en la tela una línea recta y cortamos todo lo que nos sobra del ancho de la tela. No puedo mostraros fotos de este proceso porque mi sari ya estaba hecho antes de escribir este artículo pero con la siguiente ilustración espero que lo entendáis bien.
El turno de la aguja
Una vez que ya lo tenemos recortada la tela y hayamos guardado lo que nos sobre para otra ocasión futura, es el momento de rematar todos los bordes de la tela, por eso anteriormente habíamos dejado un margen de 5 centímetros, para ahora poder meter por cada lado 2’5 cm. y así andar holgadas de tela. Primero lo hilvanamos a mano y posteriormente, con un hilo del color más parecido posible a la tela lo cosemos a máquina. Este sería el resultado.
Ya tenemos el sari hecho pero así queda un poco soso, por lo que vamos a decorarle un poco. Lo que necesitamos es una cenefa bonita para colocarla por los bordes. También podéis pasar por el mercadillo para buscar el precio más económico, pero si no, también se venden en mercerías y tiendas de pasamanería. Una vez que ya la tengamos, solo nos queda coserla a nuestra tela. Otra pregunta fundamental que nos hacemos es, ¿cuántos metros de cenefa comprar? En mi sari, que es de 4 metros y medio de largo, he utilizado 7 metros. Claro que eso no es suficiente para cubrir con cenefa todo el sari, pero como uno de los extremos no se ve porque es donde lo enganchamos y luego nos envolvemos con el resto de la tela y tapamos esa parte, creo que es innecesario gastarnos el dinero en más cenefa si luego no se va a ver.
Para que nos quede la cenefa equitativamente bien repartida, empezamos por el extremo exterior, el que colocamos sobre el brazo, y con la ayuda de un alfiler enganchamos justo el punto que sea la mitad de la cenefa en la mitad de ese extremo. En la siguiente imagen podéis verlo quizás más claro:
Una vez hecho eso, ya solo tenemos que ir repartiendo los dos extremos de la cenefa a ambos lados del sari. Una vez que tengamos ya marcado por dónde tiene que ir la cenefa, la cosemos a la tela y ya podemos considerar nuestro sari terminado.
Accesorizando el disfraz
Ahora solo nos falta añadir los complementos. Si tenemos unos bindis por casa, nos los colocamos en la frente, y si no, otra idea sería imitar el sindoor con sombra de ojos roja. También podéis añadir otros complementos, como brazaletes plateados que resalten el color vivo de la tela. Esta es una opción.
¡Bueno, ya tenemos nuestro disfraz hecho! ¡Espero que alguna se anime a hacerlo para este carnaval y que si es así que me cuente cual fue su experiencia!
¡No me he olvidado de vosotros! Siento mi ausencia, pero la Universidad me absorbe todo el tiempo. A mediados de febrero acabo los exámenes y en cuanto los acabe empiezo a volver a subir entradas al blog, que tengo muchas ideas sobre lo que hablar :)¡Espero que lo entendáis!
Hoy hablaremos del sari, el vestido más típico de la India y quizás, el más bonito del mundo:
Un sari o saree es una tira larga de tela sin costuras, que va de 4 a 9 metros de largo y se enrolla sobre el cuerpo con diferentes estilos. Los países en los que más se usa son la India, Nepal, Bangladesh, Pakistán, Sri Lanka, Bután, Birmania y Malasia. ¿Cuál es su origen?
La palabra Sari viene del sati en sánscrito, que significa “una banda de tela”. Se sabe que el origen del sari se remota a la “Civilización del Valle del Indo”, que floreció entre los años 2.800 y 1.800 a.C. en la parte occidental del subcontinente indio. La primera representación conocida del sari es una estatua de un sacerdote cubierto con una especie de bata, por lo que en su origen, el sari era una prenda unisex. Otras señales de la existencia de los saris son por ejemplo las poesías de la literatura tamil, en la que describen a las mujeres llevando exquisitos saris. Del año 280 a.C. aproximadamente es la siguiente pintura, en la cual podemos ver a dos mujeres indias llevando un sari.
Otras fuentes indican que la ropa del día a día era una falda conocida como dhoti, llevando en el pecho una banda y por encima un velo. El dhoti ahora es una prenda típica masculina, la cual podéis ver en la siguiente fotografía.
El sari desde hace un tiempo (no se sabe exactamente desde cuándo) hasta la actualidad se lleva con una falda debajo, que se llama lehenga y con una blusa que se llama choli. Los cholis normalmente son de manga corta y con el cuello redondo y bajo, aunque hoy en día hay cholis de todo tipo: de tirantes, con la espalda descubierta, de cuello alto… Algunos investigadores dicen que los cholis y el lehenga eran totalmente desconocidos hasta que llegaron los colonos británicos y que se introdujeron para satisfacer las ideas del pudor victoriano. Sin embargo, otros historiadores dicen que hay evidencias en los textos más que suficientes para demostrar que estas prendas ya existían en la cultura india.
La realidad es que el sari es la prenda más característica de la India. Tanto es así, que incluso las mujeres que están en las Fuerzas Armadas, llevan un sari uniforme, como el que tenéis en la siguiente imagen.
¿Cómo se lleva el sari?
Hay muchísimos estilos de llevar el sari, pero el más común es envolver el sari en la cintura y con el extremo suelto de la tela se coloca sobre el hombro. Los saris han sido clasificados en varios estilos por una antropóloga francesa llamada Chantal Boulanger, que se han dedicado a investigar sobre los saris. No os los voy a explicar todos porque son muchos y yo no conozco todos, pero sí que os los nombro: Nivi, estilo bengalí, gujarati, maharashtrian, dravidian, gond, malayo, estilo kodagu y luego diferentes estilos tribales.
En las dos siguientes imágenes podéis ver cómo se ponen el sari de la forma más conocida y de otras formas. A mí personalmente me encanta como queda el sari con un cinturón encima, ajustándolo más al cuerpo, pero la verdad es que creo que me gustan los saris de todas las maneras y los estilos.
Estilos de saris
Hay también muchísimos estilos de saris, que se diferencian principalmente en el tipo de decoración de la tela. Yo conozco (con conocer me refiero a verlos y distinguirlos) solo unos pocos, que son los que os dejo a continuación.
- Los banarasis son quizás los más conocidos por la delicadeza y finura de sus diseños. Están hechos de seda, y sus diseños están inspirados en el arte del imperio mogol. Este tipo de saris son muy apreciados y se utilizan en ocasiones especiales, como en las bodas, ya que un sari banarasi no puede faltar dentro del ajuar de la novia. Os dejo un link de una tienda online donde podéis ver distintos diseños de estos saris, y por supuesto, comprar alguno: http://www.banarasisaree.com/wedding/index.htm
- Otro estilo sería el bandhani de Rajastán (también se les llama bandhej), que se realiza o bien en seda o bien en algodón. Les hay de muchos colores hoy en día, pero tradicionalmente estos no eran muy claritos y usaban colores bastante fuertes y oscuros. En esta web, debajo de todo, podéis ver algunos diseños también: http://www.utsavsarees.com/saree/gujratisarees.htm
- Otro estilo muy particular es el lugade, que es un poco… barroco, por decirlo de alguna manera. Os dejo una imagen, ya que esta vale más que mil palabras:
¿Dónde puedo comprar saris en España?
Hay algunas tiendas, sobre todo en las grandes ciudades donde venden saris, pero yo no os puedo decir nombres, ni calles porque no me las sé. Sin embargo, a parte de estas webs internacionales que os he dado, os voy a poner dos más de España:
Por último, os dejo estos tres videos: dos de ellos son un desfile de saris, para que podáis ver distintos saris y miréis a ver si os gusta alguno y el último es sobre cómo poneros un sari.
No sé si esta mascarilla es realmente egipcia, pero es bastante famosa en Internet y yo me decidí un día a probarla y aquí está mi opinión. Como sabemos, los egipcios son de los primeros pueblos preocupados por la apariencia externa, la belleza, el maquillaje en general… siendo los inventores de cosas tan cotidianas para nosotros como son los espejos e incluso de la máscara de pestañas que nos ponemos cada día (no exactamente esa, pero algo muy parecido sí). La cantidad de cosmética que ellos crearon es increíble, resaltando el hecho de que se basaban para hacerla en los productos que tenían más a mano.
Esta mascarilla facial de la que hoy os hablo es especial para pieles grasas y con poros abiertos.
Ingredientes:
- 1 Huevo - Media cucharada de aceite de oliva - 1 cucharada sopera de harina - Una cucharadita de sal gruesa - 1 Cucharada sopera de leche entera
Si no se tiene sal gruesa se puede hacer con sal fina también, igual que si no se tiene leche entera, también se puede utilizar desnatada o semidesnatada pero nos quedará una consistencia un poco más líquida y no será exactamente igual de efectiva.
Cómo hacerlo:
Hay que mezclar muy bien todos estos productos en un cuenco. Lo primero que tenemos que hacer es batir el huevo, mezclándolo con la leche y el aceite de oliva. Una vez que ya tenemos la parte líquida de la mascarilla preparada hay que ir añadiendo poco a poco la harina y la sal. Esto dará consistencia a nuestra mascarilla y hará que quede más espesa. Lo ideal es que quede como una pasta ligera (no muy dura), pero como he señalado antes, si usas sal fina o leche desnatada va a ser muy difícil que quede con la misma consistencia.
Aquí os dejo esta foto de cómo queda la consistencia sin usar sal gorda y leche entera:
Como idea, a esta mezcla le podéis añadir dos gotitas de aceite de rosa mosqueta o de aloe vera, añadiendo a la mascarilla más propiedades beneficiosas para nuestra piel.
Modo de empleo:
Una vez que ya se tiene la mascarilla preparada, lo que tenemos que hacer es lavar bien nuestra cara con agua tibia o caliente, para abrir nuestros poros y que la mascarilla tenga más efecto. Después secamos nuestra cara con una toalla a golpecitos, sin arrastrar la toalla por nuestra cara y con la mano cogemos un poco de mascarilla del cuenco y nos lo vamos aplicando por toda la cara y cuello.
Una recomendación mía es que cuando os apliquéis la mascarilla, lo hagáis con movimientos circulares, ya que como contiene sal, ésta hará las funciones de un exfoliante, ayudándonos a eliminar las pieles y células muertas de nuestra cara y cuello.
Cuando ya tengamos la mascarilla aplicada, solo hace falta dejarla que se seque bien. Yo la dejé un cuarto de hora, aunque a los diez minutos ya estaba totalmente seca. Ahora es el momento de aclararse la cara. Es recomendable hacerlo con agua tibia ya que así hace que sea más fácil retirarla y además nos aseguraríamos de que nuestros poros se limpien bien gracias a la sal.
Por último, ya solo nos queda dar un segundo aclarado a nuestra cara, pero con agua fría, para que los poros se cierren y evitar que se acumulen toxinas en ellos.
Los efectos de la mascarilla:
Aquí solo os puedo hablar de mi experiencia, ya que cada persona y cada piel es un mundo. También, os recuerdo que esta mascarilla es para pieles grasas y que a lo mejor es agresiva para pieles secas/sensibles. Mi piel en sí, no es grasa, es mixta pero me decidí a probarla.
He de decir que cuando yo la probé tenía unos granitos en la barbilla de esos a los que yo llamo “los inmortales”, porque cuando creías que ya estaban desapareciendo y que te ibas a librar de ellos… ¡vuelven! La cosa es que yo estaba con tres inmortales de estos cuando me apliqué la mascarilla, y cuando la estaba dejando secar, noté cómo la sal me hacía efecto en ellos, sentí como un cosquilleo en ellos. Cuando me aclaré la cara con el agua y vi por fin mi cara de nuevo, me di cuenta de que me había secado los granos, y a los dos días ya nos tenía ni rastro de ellos en la barbilla, hasta el día de hoy que ya han pasado varias semanas.
También noté la piel suave y aterciopelada y más sana. Sin embargo, yo tengo puntos negros en la nariz, no muchos, pero algo sí que tengo, y bueno, pude comprobar que sí que me había limpiado un poco esa zona… pero no mucho. Por lo que mi votación de esta mascarilla es la siguiente: Para granos: ¡un 10! Para puntos negros: un 2…
¡Espero que la probéis y me digáis cómo os ha funcionado a vosotras y si os ha gustado!
Se sabe que esta técnica ha sido empleada tanto por las mujeres hindúes, como por las musulmanas como por las judías desde antaño, siendo una alternativa distinta a nuestra depilación con pinzas. Solo sirve para zonas específicas y reducidas, es decir, las cejas, la barbilla, el labio superior, etc.
En la cultura persa es llamado bande abru ya que bande es como llaman al hilo y abru significa ceja. En la antigua persa, depilarse con hilo era una de las señales que indicaba que la chica ya era adulta y se había convertido en mujer. Pero no solo se ha usado en Persia (actual Irán), también en la India, Vietnam, Pakistán, Egipto, etc.
La teoría de este sistema es que elimina de raíz el bello sin apenas dolor o irritación pero recordad que como he dicho se elimina de raíz, por lo que es prácticamente imposible que no duela nada. Sin embargo, parece ser que sí es verdad que la sensación de dolor es inferior que utilizando otros sistemas.
¿Qué se necesita?
Este sistema es de lo más barato ya que solo se necesita una cosa: un hilo 100% de algodón.
¿Cómo se usa?
Se retuerce el hilo con ambas manos, sujetando uno de los extremos con la boca mientras que el otro extremo se sujeta con la mano izquierda. Con la mano derecha lo deslizas sobre la piel, entrelazando el pelo que quieres arrancar con el hilo, dando unas vueltas. Una vez que lo tienes sujeto ya puedes tirar y arrancar el vello. Aquí tenéis una foto sobre la posición de las manos y el hilo:
Ventajas de usar este sistema:
Este sistema está especialmente indicado para quienes tienen la piel muy sensible ya que no crea ni arrugas, ni cortes, ni quemaduras, ni causa reacciones alérgicas. El motivo por el que se considera que es menos doloroso es por el hecho de que tampoco provoca ninguna irritación y no tiene ninguna influencia sobre los cambios en la piel o en los músculos faciales.
Al igual que con la cera normal o la de azúcar, ayuda al decrecimiento del vello: ralentiza su nacimiento y fomenta su desaparición con el paso de las sesiones y de los años (como todos los sistemas depilatorios que arrancan el vello de raíz).
Esta depilación, por lo general, puede durar entre 3 ó 4 semanas aunque eso depende de cada persona, ya que puede que haya gente a la que le dure más o gente que a las 2 semanas ya tenga que volver a hacérselo.
La última de las cosas a favor que voy a decir de esta técnica es que es natural e higiénica. A veces la gente no tiene en cuenta estos factores tan importantes pero pensad que dependiendo de cómo tratemos nuestra piel, en el futuro ella estará más sana o no. Si ya tenemos una edad y nuestra piel está sana, siempre pareceremos más jóvenes y saludables que si nuestra piel está estropeada y fea.
Desventajas de usar este sistema:
En cuanto a desventajas, yo no veo muchas. Sí veo como una desventaja que es un sistema bastante complicado de hacer uno mismo. Aunque parezca algo simple, hacerlo bien es realmente difícil y además, una vez que ya tengamos cogido el truco, no es lo mismo hacerlo para otra persona que para sí mismo. Si os lo queréis hacer vosotras mismas va a ser prácticamente imposible que lo consigáis. Es mejor ir a un centro o a donde alguien que sepa hacerlo.
De todas formas, os dejo está página web donde enseñan como hacerlo paso a paso, con instrucciones, imágenes y videos: http://depilarconhilo.com/
Una segunda desventaja, por encontrar otra, es que solo vale para superficies pequeñas y no para depilar axilas, piernas, ingles… pero sabemos de otros sistemas efectivos y alternativos para usar.
¿A dónde puedo acudir a que me lo hagan?
Esta es otra de las desventajas que creo que tiene, pero he querido ponerlo en un apartado distinto. En España, que yo sepa, la única empresa especializada en ello es “Con hilo depilo”, que se encuentra en C/ Arenal, 8 (Madrid), muy cerquita de Sol. Os dejo el link a su página web por si vivís en Madrid y queréis echarle un vistazo. http://www.conhilodepilo.com/inicio.html
En Madrid también podéis acudir a “Sundara”, que no se dedica exclusivamente a ello, pero que también está entre los servicios que ofrecen. Se encuentra en C/ General Pardiñas, 27.
No sé de más sitios donde lo hagan dentro de España, pero seguro que alguno más habrá. Si sois de otros lugares y sabéis de alguno, por favor dejadlo en los comentarios, ya que puede ayudar a otras chicas que sean del mismo sitio que vosotras. Otra idea es buscar a alguna persona que sepa hacerlo y que vaya a vuestra casa o vosotras ir a la suya y que os lo hagan. Al ser algo poco conocido en España, quizás la mejor opción es buscar entre la gente que vive aquí pero que son de Oriente.
Para terminar os dejo este video que es de “Con hilo depilo” para que veáis como trabajan:
PD. ¡Me he enterado de que “Con hilo depilo” también hace diseños con henna! ¡Esperemos que esta franquicia vaya abriendo nuevos establecimientos por el resto del país!
Seguro que cuando hayáis leído el título de este artículo os habréis preguntado “¿Qué tiene esto que ver con Oriente?”. ¿La verdad? No tiene nada que ver. Un blog que se llama El Rincón de Jane Austen cuyo link es rincondejaneausten.blogspot.com , ha organizado una fiesta bloguera en la que distintas personas enseñamos nuestra colección sobre Jane Austen.
Para la gente que no sepa quién es Jane Austen, haré una pequeña introducción: Jane Austen fue una escritora inglesa que vivió entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Sus obras más conocidas son “Orgullo y Prejuicio” o “Sentido y Sensibilidad” entre otras y todas ellas han tenido famosas adaptaciones tanto para televisión como para cine. Sus obras son de tipo romántico pero sin caer en el empalago, haciendo la lectura de lo más entretenida con sus audaces comentarios. Después de doscientos años, los libros de Jane Austen siguen atrayendo a la gente y siguen estando entre los más vendidos. Esta es la foto de toda mi colección de Jane Austen:
Bueno, aún me faltan muchísimas cosas, pero voy adquiriendo cosas poco a poco. Lo que tengo son libros, películas y un poster como podéis ver en la fotografía. De lo que más cosas tengo son las relacionadas con la película “Orgullo y Prejuicio”.
Tengo la edición coleccionista de la película de 2005 protagonizada por Keira Knightley, la cual incluye además un pequeño libro explicativo sobre distintas cosas del mundo de Jane Austen; el poster promocional de Turquía de la película que como podéis ver se titula en turco “aşk ve gurur” que significa “amor y orgullo” en vez de “orgullo y prejuicio”; también tengo dos ediciones distintas del libro; la famosa miniserie de la BBC de 1995 en la cual Colin Firth se consagró como nuestro eterno Sr. Darcy; la película “Persiguiendo a Jane Austen” la cual trata la historia de Elizabeth Bennet y Darcy desde un punto de vista bastante diferente y por último, la adaptación de Bollywood de este clásico llamada: “Bodas y prejuicios”.
Esta es mi colección total de todas las películas que tienen que ver con Jane Austen:
Tengo adaptaciones de todas las novelas de Jane Austen pero no todas las adaptaciones que se han hecho (a lo cual aspiro tener algún día). Empezando de izquierda a derecha y de arriba abajo están: “Conociendo a Jane Austen” que trata de un club de lectura muy particular y que demuestra cuál es la visión actual que se puede tener de las obras de la escritora; “Persiguiendo a Jane Austen” en la que también se mezclan la época de Austen y la nuestra; “Mansfield Park” (versión de 2007); “La Abadía de Northanger” que también es una versión del 2007; “Orgullo y Prejuicio” del 2005 (edición coleccionista); “Bodas y Prejuicios” del 2004 con Aishwarya Rai como protagonista; “Orgullo y Prejuicio”, miniserie de la BBC de 1995; “Sentido y Sensibilidad” de 1995, edición coleccionista, la cual ganó un Oscar a la mejor adaptación de un guión; “Sentido y Sensibilidad”, miniserie del 2008; “Emma”, miniserie de la BBC de 2009 con Romola Garai en el papel de Emma y “Persuasión” del 2007. En cuanto a los libros, estos son los que tengo:
Tengo las 6 novelas de Jane Austen en una edición especial del Círculo de Lectores, aunque he de decir que no me gusta como han traducido el título de la obra “Sentido y Sensibilidad” ya que lo han llamado “Juicio y Sentimiento”. También tengo “Sanditon”, obra en la que estaba trabajando Jane Austen cuando murió y que está inconclusa. El libro de Emma, el verde, me lo regalaron cuando cumplí 19 años mis amigos. También está mi primer libro de Orgullo y Prejuicio el cual, cuando lo conseguí, lo tenía tanto aprecio que lo primero que hice fue forrarle para que no se me estropeara.
Y por último está mi primer libro de Jane Austen: “La Abadía de Northanger”. No es lo habitual empezar a tener lecturas austenianas con este libro pero en mi caso, el destino me llevó por este camino. Cuando tenía unos 11 o 12 años, en un mercadillo vi el libro y costaba 200 pesetas de las de entonces. Según lo vi me enamoré de él y le pedí a mi madre con mucha insistencia que me lo comprara y para ser sinceros, mi madre no me puso ninguna pega. En cuanto llegué a casa empecé a leerlo y no paré hasta que lo terminé, que fue al día siguiente. Me lo leí varias veces más y después encontré por casa (ya unos años después, unos dos años así más tarde) el libro de “Sentido y Sensibilidad” el cual no aparece en las fotos ya que es de mi madre, jajaja. También me lo leí aunque por aquel entonces me gustó mucho menos que el de la Abadía. Después (otros dos años más tarde) encontré en la biblioteca de mi instituto el de “Mansfield Park”. Otros dos años más tarde y habiendo visto varias veces la película de Keira Knightley por fin conseguí el libro de “Orgullo y Prejuicio” ¡Yupi! Como siempre, me lo leí en un abrir y cerrar de ojos y ya al año me regalaron el libro de “Emma” y el de “Persuasión” con “Sanditon”. Tardé en haberme leído todos pero ahora de vez en cuando me los vuelvo a releer.
Como nota curiosa, en mi portada del libro “La Abadía de Northanger”, la imagen que aparece es una fotografía de la adaptación que hicieron del libro en 1986 (solo hay dos adaptaciones, la de 1986 y la de 2007).
Espero que os haya gustado lo que tengo y que os paséis por el blog del Rincón de Jane Austen, el cual va a poner el link de otros blogs de gente que también muestra su colección. Yo estoy deseando ver lo que tienen otras chicas, que seguro que es muy interesante y que van a hacer que mi carta a los Reyes Magos tenga más páginas de lo habitual, jajaja.
Como podéis leer en el título, este artículo va a tratar sobre “moda”. No me refiero a moda en el sentido de comentar qué se lleva esta temporada y que no, sino en el sentido de hablar sobre las cosas que nos ponemos.
Yo he de confesar que siento una total predilección por las pashminas, fulares, pañuelos, bufandas y demás. Casi en todas las épocas del año me los pongo, unos que abriguen más, otros que abriguen menos, pero siempre ahí. Hoy os voy a hablar de las pashminas y de los fulares que yo tengo que vienen de Oriente.
¿Qué es una pashmina? Lo primero que hay que aclarar es que pashmina realmente es el nombre del tejido y que luego este término ha pasado a denominar a un tipo de prenda hecha con ese mismo tejido. La pashmina es un tipo de lana de cabra del Himalaya, típica de las zonas de Cachemira y de Nepal. Con esa lana se hace el tejido y luego o bien lo usan ellos para confeccionar prendas o lo exportan a otros países para que ellos las confeccionen.
¿Qué es un fular? Los fulares son pañuelos para el cuello, bastante largos y de un tejido muy fino, como puede ser la seda, la gasa, etc. En su origen, estos pañuelos son típicos de las zonas calurosas de Oriente pero cuando llegaron a Occidente se usaban para verano ya que son mucho más ligeros y no dan el mismo calor que si fueran de otros tejidos más gruesos. Los franceses fueron quienes le dieron este nombre a la prenda, bautizándola como foulard.
Ahora os voy a poner una fotografía de todas mis pashminas y fulares:
Los voy a subdividir en cuatro grupos (según su origen) y os voy a explicar un poco cómo son.
El primer grupo son los que provienen de Turquía:
A la derecha tenemos dos pashminas y a la izquierda tres fulares. Las pashminas tienen el mismo modelo pero lo que cambia son los colores. Son 100% hechas con pashmina (recordad, lana de cabra del Himalaya) y son realmente muy suaves y abrigan bastante por lo que son preferibles para usarlas en los días fríos del otoño, el invierno e incluso la primavera. Aquí os dejo otro detalle de ellas para que podáis verlo mejor: Los fulares también son iguales entre ellos pero cambiando solo los colores. Son de una tela muy fina, algo transparente y muy suave también. Sin embargo, no sé exactamente de qué tejidos están hechos. Son ideales para los días de buen tiempo en la primavera, el otoño y por supuesto para el verano. Otra cosa que me gusta mucho de estos fulares es la caída que tienen cuando te los pones, ya que no quedan nada apelmazados y sin tener mucho arte quedan de una manera muy elegante. En la siguiente foto tenéis otro detalle de ellos: A continuación viene el siguiente grupo, que es el de las 5 pashminas de la India:
No son quizás las más bonitas de todas pero son las que más uso por su gran facilidad para combinar con la ropa. Bueno, son mucho más ligeras que las pashminas de Turquía ya que realmente no están hechas 100% de pashmina sino con una mezcla entre pashmina y “viscosa pashmina”. Como bien decía, son más ligeras, más finas, abrigan menos y su calidad no es la mejor. Aclaro que no quiero decir que en la India no vendan pashminas como las de Turquía o incluso mejores, sino que simplemente estoy hablando de las que yo tengo.
Al igual que los fulares tienen bastante caída a pesar de tener más cuerpo y están muy bien para días intermedios del otoño, el invierno y la primavera, para cuando no hace muchísimo frío, pero tampoco es que haga una delicia de tiempo. Aquí os dejo el detalle que tiene la pashmina blanca, que al ser de ese color no se aprecia bien en las otras fotografías:
Pasando al siguiente grupo, nos encontramos este fular de Egipto:
Este fular está hecho de un tejido que yo diría que es gasa aunque no os lo puedo confirmar del todo. La pena es que la fotografía no haga justicia a la realidad ya que en persona este fular es realmente precioso. Es de tono anaranjado pero según le va dando la luz va adquiriendo tonos más oscuros o más claros incluso tirando un poco al dorado y no es tan “naranjón” como aparece en la imagen. Es un fular muy ligero, vaporoso y suave.
Abrigar, no abriga absolutamente nada, es más bien para conjuntar y dar un toque especial a nuestro look, pero es mejor usarlo en primavera, ya que en verano, con el calor puede agobiar bastante. En la siguiente imagen intento mostraros un poco la transparencia del tejido:
El último grupo está formado también por un solo fular, en este caso un fular de Siria:
Este fular no sé de qué tejido está hecho, está como bordado y bueno, en la foto que pondré debajo de este párrafo se ve bien así que si alguien sabe qué tejido es, por favor que me lo diga. Es una prenda muy colorida que para primavera también va muy bien, porque también es bastante fina y ligera aunque no tenga mucha caída. Esta es una imagen de los dibujos que tiene:
Y para terminar con este artículo, he sacado unas fotografías de cómo se pueden llevar pashminas y fulares de diferentes maneras (perdonad la calidad de algunas fotografías):
¡Ya es hora de que experimentemos nosotras mismas! Teniendo los conocimientos básicos sobre la henna, y la explicación sobre el arte del mehndi, solo nos queda comprar la henna y hacernos nuestros propios diseños. ¿Pero… dónde comprarla? A pesar de que este producto ha llegado a Occidente en el último tercio del siglo XX, aún nos puede resultar un poco difícil adquirirlo, pero no os preocupéis porque seguro que lo encontraréis.
Dónde comprar henna
Hay tres vías principales para conseguirla: En tiendas, en mercados y por Internet.
En tiendas
Si vives en una localidad donde la comunidad india, pakistaní o musulmana en general es bastante amplia, busca la henna en las tiendas en las que ellos suelen comprar. ¿Por qué? Ellos necesitan de estos productos al igual que otros a los que están acostumbrados ya que son muy comunes en sus países, y por ello puedes encontrarlo de manera más fácil en sus tiendas. En las grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, tendréis la suerte de encontrar varias tiendas en donde comprarla y probar de cada una de ellas. Comprar la henna en una tienda de este tipo tiene también la ventaja de que puedes consultar al vendedor cualquier duda que tengas sobre su utilización o preparación ya que ellos la conocen perfectamente.
En mercados
Hay localidades en las que es más difícil encontrar tiendas dónde vendan la henna, pero que sin embargo, en algunas ocasiones se pueden adquirir. En las fiestas de la ciudad o del pueblo, está últimamente de moda traer mercadillos de productos artesanales o exóticos, como son los mercadillos romanos, medievales, artesanales, tradicionales, populares y un largo etcétera. Si el mercado tiene un tamaño considerable, se puede encontrar algún puesto con cosas de importación traídas de Oriente.
Hablando sobre mi experiencia, el verano pasado en el IV Festival Intercultural de mi ciudad, encontré un puesto en el que vendían henna. Me compré un tubo de 35gr. de henna del Yemen con un pequeño aplicador de plástico por 5€. Abajo os dejo una imagen de él.
El precio me parece un poco elevado, la verdad… Creo que no debería de costar más de 2€, pero al ser de importación y venderlo en un mercado (que siempre es más caro) pues elevan el precio. Los inconvenientes que veo a este producto son básicamente dos: Primero que el agujero del aplicador por donde sale la henna es demasiado grande para hacer los diseños y no te deja tener una gran precisión, y segundo, que dice que tiene larga duración pero no dura tanto. Aun así, para empezar a hacer diseños y probar no está nada mal.
Por Internet
Gracias a Internet, tenemos muchas cosas (por no decir, casi todo) al alcance, y la henna no es para menos. Hay muchísimas tiendas online que te la venden, bien en pasta, en polvo, con accesorios, sola… de todas las maneras, de todos los países y de todos los precios. Antes de comprar en una tienda, ojea bien otras para comparar el producto y sus precios. A continuación os dejo una lista de páginas web donde podéis comprar la henna:
Ahora mismo, en esta tienda no venden kits de henna, solo plantillas para diseño, pero creo que en el futuro volverán a traerlo. El kit me costó 14,59$, lo que en su momento fueron 11€. Este kit venía con varias cosas las cuales podéis ver en las siguientes fotografías (si pincháis en las fotografías, las imágenes se hacen más grandes).
A parte de estas cosas, también traía unas plantillas para hacer diseños para aquellos que no andan muy duchos en el arte del mehndi. Estas son dos de las plantillas que venían en el mismo pack.
Y también venían unas instrucciones en inglés sobre cómo utilizarlo. Os he traducido las instrucciones en inglés al español, porque si os compráis un kit como este o henna en cualquier otra tienda, las instrucciones siempre os van a ayudar a utilizarlo y no todo el mundo sabe inglés. Para descargaros las instrucciones en español solo tenéis que pinchar en el link que viene justo debajo:
También es interesante descargarse estas instrucciones porque explican cómo usar éstas plantillas para hacer diseños para principiantes. Mi opinión personal, es que este kit esta realmente muy bien. Viene muy completo y el precio es realmente bueno, sobre todo, teniendo en cuenta que la tienda está en California y que se trata de productos de importación.
Establecimientos dónde realizan diseños de henna
Si aún no estás muy decidida a hacerte por ti misma un diseño con henna, crees que el mehndi es un arte muy complicado para ti o simplemente la vagancia hace que no te animes a entrar en este mundillo, siempre puedes optar a ir a un establecimiento donde te lo hagan por ti.
No hay muchos sitios en España donde los hagan y los que hay, la mayoría se encuentran en las grandes ciudades, por lo que tenemos que volver a sitios como Madrid o Barcelona.
Si vives en Barcelona, tienes un local en la C/ Marqués de Barbera (muy cerca de La Rambla). Si vives en Madrid, tienes la cadena Tattoo Center, que además de hacer tatuajes permanentes también los hacen con henna. Acércate a uno de sus locales y pregunta. Tienes uno en la C/ Montera 15.
Si vives en otra ciudad y conoces más lugares, por favor, déjalo en los comentarios por si hay más personas de tu misma localidad que estén interesadas y no sepan a dónde pueden acudir. ¡GRACIAS!
Y para finalizar, os dejo este video de Youtube, de una chica norteamericana que se dedica a hacer tatuajes de henna y que enseña cómo hacer un sencillo tatuaje:
El mehandi, mehendi o simplemente mehndi, es el arte de la decoración corporal utilizando la henna. Según la tradición, se dice que comenzó alrededor del año 3.000 a.C., sin embargo, no tenemos pruebas fehacientes de que esta sea su antigüedad y ni tampoco en qué parte de Asia o África comenzó a utilizarse. Se dice que el primer lugar en donde comenzaron a decorar la piel con henna fue en Egipto y que desde allí se trasladó a la India, pero, ¿creéis que esto es probable? La distancia entre ambos países es gigante. Para hacernos una idea, la distancia entre Egipto y la India es el doble que la que hay entre Egipto y España. Lo más probable es que la expansión del mehandi se dio de otra manera, cuya historia aún está por descubrir.
Su tradición:
El mehndi se ha usado tradicionalmente para decorar las manos (normalmente las palmas de estas) y los pies de las novias en países como India, Pakistán, Bangladesh, Marruecos… Se hacen unos diseños muy elaborados a las novias unas horas antes de la boda en lo que se llama “la noche de la henna”. En países como Turquía, a esta noche se la llama Kýna Gecesi.
Consiste en que las amigas y familiares (mujeres) de la novia van a casa de esta y celebran todas juntas esta fiesta. La henna está seca y convertida en polvo en una pequeña vasija de metal, normalmente cobre o plata.
A la novia se la coloca un velo rojo sobre la cabeza y se la conduce al centro de la habitación, cantando himnos populares que tratan sobre la henna. Preparan la pasta para poder utilizarla y las mujeres comienzan a decorarle las manos y los pies. Esta es la festividad como se celebra prácticamente en todos los sitios, pero hay que tener en cuenta que dependiendo del país, se introducen cambios en las costumbres. Por ejemplo, en algunas partes de la India, Pakistán, Bangladesh, Nepal y Sudán, al novio se le hace también diseños con el mehndi y en Rajastán, que se encuentra al noroeste de la India, los diseños son tan elaborados como los de las novias.
Modo de empleo:
La henna, por lo general se aplica sobre la piel seca utilizando una especie de pincel o un cono de plástico, pero a veces se utiliza incluso una pequeña punta metálica, que es muy precisa. Después, la zona pintada se envuelve con una tela o un paño para fijar el tinte y conseguir que el color del diseño sea mucho más intenso. En la foto inferior podéis ver cómo aplican la henna con el cono de plástico:
Tiene que estar tapado entre tres y seis horas, pero a veces lo tienen incluso toda la noche. Veréis que al principio, el tatuaje tendrá un color naranja pálido, pero al cabo de unas 48 horas ya queda el color final, que es como un marrón rojizo. El motivo por el cual se oscurece la henna es por un proceso simple de oxidación. La primera imagen que os encontráis abajo es un ejemplo de cómo queda al principio el mehndi (puede quedar incluso más clarito), y la segunda foto es un ejemplo del color que queda después del proceso de oxidación:
En el próximo artículo os hablaré de cómo nos podemos acercar nosotras al arte del mehndi.
El nombre henna viene de la palabra árabe حِنَّاء hinnaa, sin embargo la palabra española es alheña, ya que henna es un préstamo lingüístico. La henna en sí es un tinte que se obtiene de una planta llamada Lawsonia inermes, cuya foto la tenéis justo debajo. La Lawsonia inermes es un arbusto que puede medir entre 2 y 6 metros de altura cuyas hojas tienen forma elíptica.
¿Podemos plantar este arbusto en nuestro jardín para conseguir henna casera? Si quieres plantarlo tienes que tener en cuenta las siguientes condiciones: donde mejor crece es entre las latitudes 15º y 25º por lo que si vives en España es desaconsejable su cultivo. Para conseguir una planta con más colorante, las temperaturas deben rondar entre los 35º C y 45º C. Si las temperaturas mínimas son por debajo de 11ºC la planta no va a prosperar y si son de 5ºC para abajo, directamente el frío mata a la Lawsonia inermes.
¿En qué países usan la henna? La utilización de este tinte natural está muy extendida por toda la zona del Norte de África, Oriente Medio y el subcontinente indio, donde llevan siglos usándolo. En Occidente también ha llegado la henna pero no como una base de su cultura sino como una exportación en el último tercio del siglo XX fomentada por la moda “de lo árabe” que se expandió en este periodo.
¿Qué usos tiene la henna? El principal uso es el de teñir. Sin embargo podemos usarlo o bien para cambiar el color de nuestro cabello o bien nuestras uñas o bien para decorar nuestra piel haciendo hermosos dibujos a través de un técnica que se llama mehandi. También se usa para teñir lana o cuero pero este aspecto no lo vamos a ver en el blog, ya que no está relacionado con el mundo de la belleza, que es de lo que trata esta página.
¿Cómo se prepara? Se emplea la hoja seca de esta planta y el pecíolo, que es un pequeño tallo que une la flor al tallo principal. Se machaca bien y se obtiene polvo, formato en el cual más se comercializa la henna.
Este polvo luego se tiene que mezclar con zumo de limón o té quedando una especie de pasta, la cual debemos dejar reposar entre 6 y 10 horas según veamos, consiguiendo así la textura y la pigmentación necesaria. Una vez que la pasta ya está lista ya podemos emplearla o bien para teñir nuestro cabello o bien para dibujarnos bonitos diseños en la parte del cuerpo que prefiramos.
Recordad que durante este mes todos los artículos que voy a escribir van a hablar sobre la henna. Como adelanto, en el próximo post trataré el tema del mehandi, un arte realmente muy antiguo y cuya elegancia milenaria nos sigue fascinando hoy en día.
¡Cualquier duda que os surja sobre lo que he escrito no dudéis, preguntádmela en los comentarios!